A 145 años de su muerte las frases más célebres de Juana Manso

La gran educadora Juana Manso siempre se interesó por la cultura. Quien fuera su padre, un ingeniero español que apoyó la Revolución de Mayo, siempre la llevaba a cafés donde ella recitaba poemas. Luego se interiorizó en el mundo de los idiomas , a los 13 años había traducido del francés El egoísmo y la amistad o los defectos del orgullo, con un seudónimo.

Su completa educación formal dentro de los idiomas, se mudó a Brasil en donde conoció a su marido, un violinista portugués llamado Francisco de Saá Norohna. Juntos viajaron a Estados Unidos en donde Juana conoció las particularidades de una sociedad que otorgaba mayor libertad y oportunidades a las mujeres.

Para 1859 en Buenos Aires en donde su amigo José Mármol le presentó a Domingo Faustino Sarmiento, que ocupaba el cargo de Director del Departamento de Educación del Estado de Buenos Aires. Gracias a la fuerte conexión que entablaron, comenzaron a trabajar en conjunto, principalmente a través de la instalación de escuelas mixtas , que en aquel entonces no eran bien vistas. El sanjuanino confió tanto en su capacidad que la dejó a cargo de su revista Anales de Educación Común.

“La Manso fue el único hombre de 3 o 4 millones de habitantes de Chile y Argentina que comprendiese mi obra educación… ¿Era una mujer? Sí, pero parece que una mujer pensadora es un escándalo para esta sociedad”, había dicho en alguna oportunidad Sarmiento.

En abril de 1875, se negó rotundamente a recibir la extremaunción por parte de un sacerdote católico -no tenía una buena relación con la Iglesia- y como castigo hacia esta actitud, terminó siendo sepultada en un cementerio de protestantes ingleses, tras fallecer el 24 de abril .

Sus mejores frases

  • “La educación debe ser costeada por todos y para todos”.
  • “La escuela es el secreto de la prosperidad de los jóvenes”.
  • “Graduemos las escuela en: primarias y elementales, ensanchemos el círculo de las nociones y de las materias de la enseñanza y convenzámonos de que deben dividirse esas mismas materias en relación a las facultades requeridas para su comprensión”.
  • “Inútil es decir a lo hombres: sois libres sino se les enseña a serlo”.
  • “Quiero y he de probar que la inteligencia de la mujer, lejos de ser un absurdo o un defecto, un crimen o un desatino, es su mejor adorno, es la verdadera fuente de su virtud y de la felicidad doméstica porque Dios no es contradictorio en sus obras y cuando formó al alma humana, no le dio sexo”.
  • “¡Todo le quitáis a la mujer! Todo lo que puede caber en la misión grandiosa de la inteligencia, donde toman parte la sensibilidad y la voluntad libre, pero halagáis su vanidad, la incitáis el amor al lujo, a los tocados; ciegos idólatras de su belleza, sois el incentivo funesto de la corrupción, porque ¿si no sabe lo que es su alma, qué le importa venderla por un puñado de alfileres de oro?”.
  • “Cada uno es lo que es y no lo que debiera ser”.