El bar Chacaritense fue elegido por la revista Time

Lo consiguieron en Chacarita, un barrio que conserva su identidad pero que crece al compás de los nuevos proyectos inmobiliarios, locales de estilo palermitano y mejor conexión tras la eliminación de barreras por el viaducto San Martín y fue elegido por la revista Time como uno de los 100 lugares del mundo para visitar.

Justo en la esquina de Dorrego y Castillo, La Fuerza pisó “fuerte” en el rubro gastronómico y se metió en el prestigioso listado de la revista estadounidense, que incluye museos, parques, restaurantes y hoteles de todo el mundo, seleccionados por sus estándares de calidad, originalidad, sostenibilidad e innovación.

Lo curioso es que la historia de La Fuerza no se remonta a tiempos en blanco y negro, sino al verano de 2018. El 9 de enero abrió sus puertas en una casona reciclada de 1933 para darle un “giro moderno al tradicional aperitivo argentino”, tal enuncia el sitio web de la revista.

“Cuando nos juntamos por primera vez dijimos de hacer un vermú que refleje lo nuestro, que sea natural y de calidad. Fueron dos años de trabajar mucho en la elaboración antes de abrir el bar”, cuenta Martín Auzmendi, periodista y emprendedor, que comparte el proyecto con sus amigos Julián Díaz, Agustín Campos y Sebastián Zuccardi.

Entre largas charlas y debates acalorados surgió el vermú de los Andes, la vedette del local, que suele ser acompañado por picadas de todo tipo, papas fritas, milanesas, polenta con albóndigas y hasta la fainazzeta, una combinación de fainá con fugazzeta.

Aunque algunos chefs son celosos a la hora de revelar sus recetas, no es el caso de Auzmendi: “El vermú lo elaboramos con vinos de uva de la cordillera, alcohol de vino que se destila en Mendoza y mosto natural de uvas. Tenemos una variedad roja, a base del Malbec, y la blanca, con el carácter del Torrontés. Se utilizan más de 40 botánicos entre cortezas, hierbas, semillas y flores. Por eso decimos que es todo natural”. Utilizan usan salvia, sauco, genciana y cáscaras de pomelo y naranja. Todo el proceso se realiza en Mendoza, desde la elaboración del vino hasta la mismísima puesta en botella.

Tan minuciosa fue la creación del vermú como la selección de la locación para instalar el bar. “La idea fue que estuviera en una esquina, también en algún barrio, que fuera informal, que tuviera una linda vereda, que la gente pudiera llegar caminando, en bicicleta o en transporte público y que abriera todos los días”.

Tiene mesas en la vereda, toldos y paredes de tonalidad marrón, mostrador de madera y un diseño vanguardista, en el bar convergen jóvenes estudiantes, gente mayor y familias. Se trata de una antigua casona que perteneció a inmigrantes italianos y que mantiene su fisonomía original. Abre de lunes a viernes desde las 18 y fin de semana a partir del mediodía.

Entre felicitaciones y consultas periodísticas, tras conocerse la mención de Time, Martín no para de atender el teléfono y responde a los llamados casi en fila. Pero hay una pregunta que no puede contestar. No sabe. ¿Cómo llegó un bar de barrio con menos de dos años de atención al público a ser reconocido por una revista internacional?

No sabemos quién fue la persona que nos incluyó en la lista “Es un misterio”. Hace poco nos llegó un mail que decía que estábamos preseleccionados, pero esto nos sorprendió. Sí sabemos que desde el principio vino mucha gente del barrio, después vecinos de toda la Ciudad y ahora llegan también un montón de turistas”, responde.

Auzmendi explica, sobre por qué eligieron el nombre de La Fuerza: “La cultura de los aperitivos está ligada a la inmigración. El vermú nació en Turín, Italia, y llegó a todo el mundo. Y queríamos destacar esa fuerza que tenían los inmigrantes, la misma fuerza que pusimos nosotros para hacer este proyecto”. Brian Cohn