Vecinos de Colegiales sin agua en plena cuarentena

Vecinos de Colegiales denunciaron falta de agua desde el pasado fin de semana. Las quejas van desde la falta de suministro hasta bajas de presión y servicio intermitente. Ante los reclamos, la empresa responsable aludió, recién a mitad de semana, a la rotura de un caño de la Planta Potabilizadora Gral. San Martín como causa del problema.

Con mucha razón esgrimen “No dejamos de escuchar y de leer que la mejor manera de evitar el contagio de coronavirus, además de la distancia social, es el lavado frecuente de manos y mantener las superficies de contacto higienizadas, medida que sin suministro de agua es impracticable”.

En pleno barrio sobre la calle Crámer al 300, en tan solo una cuadra hay 4 torres de 15 pisos de 6 unidades cada uno. Muchas familias desde el sábado pasado están privadas del servicio básico de agua potable.

La vecina María Loudes La Rocca tiene 60 años y vive en el 5to piso de la torre que está sobre Crámer esquina Jorge Newvbery. La vecina contó a La Prensa que desde hace casi una semana tienen que ir a la planta baja del edificio donde “de una canilla auxiliar podemos cargar algún balde de agua. Es cuestión de suerte porque sale por un tiempo y se agota”.

Los reclamos comenzaron hace 7 días con la odisea de los reclamos. Intentaron por teléfono, por la web, por mail, etc y “la respuesta telefónica era un contestador que informaba trabajos de mantenimiento y que el inconveniente se solucionarìa a la brevedad”. El pasado miércoles -relató-, apareció un aviso en la web de Aysa que informaba sobre la rotura de un caño en la Planta Potabilizadora Gral. San Martín y que ése día a las 0 horas estaría rehabilitado el servicio. “Lo incoherente es que reestablecieron el servicio a las 0 horas pero hasta las 8 de la mañana. Nosotros de madrugada dormimos y resulta que cuando nos levantamos ya no había agua”

La Rocca muy enojada, se quejaba con total razón, “Estoy muy desilusionada y desmoralizada. No estamos siendo considerados personas en cuarentena, solo en esta torre el 70% de los residentes son adultos mayores con problemas de base, gente que está sola y que depende de una tercera persona lo cual hace más complicada la situación”.

También en vecino Guido Fernández que vive junto a su esposa y su hijo de 5 años en otra de las torres afectadas. “Cuando hay agua en la canilla de la puerta de calle vamos a buscar con baldes. Si no, nos arreglamos con agua mineral.Tenemos gente adulta y niños, se está complicando cumplir normas básicas de higiene en el contexto de prevención de enfermedades”.